David de Miranda ha paseado la única oreja de la tarde en el cuarto festejo del abono de la Feria de Santander, marcado por la descastada y deslucida corrida de El Parralejo. Talavante y Borja Jiménez se fueron de vacío.
Talavante abrió plaza un toro bien presentado con nobleza, pero sin transmisión ni fuerza. El extremeño intentó hacer faena y sostener al animal en las series, perdiendo las manos cada vez que intentaba dar continuidad a la faena. Embestida excesivamente dulce y carente de emoción, pero la escasa condición del astado llevó al público a pedir que abreviara. Mató de una estocada baja al segundo intento.
El cuarto toro, segundo del lote de Talavante, volvió a evidenciar las limitadas condiciones del encierro de El Parralejo. Falto de fuerza y poder. Siempre a la defensiva, dejando a Alejandro Talavante sin apenas posibilidades de lucimiento. El extremeño intentó construir la faena a base de oficio y paciencia, pero el escaso recorrido y la falta de transmisión del animal impidieron que el trasteo alcanzara continuidad.
Borja Jiménez lidió en segundo lugar un toro con una embestida deslucida, sin empuje ni transmisión, que obligaba a llevarlo muy metido en la muleta para poder enlazar los muletazos. Tras una voltereta sin consecuencias al banderillero Juan Carlos Rey, el sevillano dejó lo más destacado de su actuación en un vibrante comienzo de faena y en una templada serie al natural, con muletazos templados de uno en uno. El fallo con los aceros dejó todo en silencio tras un aviso.
El quinto ofreció algo más de posibilidades que el resto del encierro. Borja Jiménez supo entender pronto las condiciones del de El Parralejo, llevándolo con paciencia hasta ir metiéndolo poco a poco en la muleta. El sevillano consiguió terminar sometiéndolo, dando profundidad y mando a una faena que fue creciendo en intensidad. Buenos los naturales de uno en uno. Cuando tenía cortada, el desacierto con la espada volvió a pasar factura.
En el tercero David de Miranda, que hizo su presentación en el Coso de Cuatro Caminos, cuajó un buen saludo por verónicas a un toro que tampoco tuvo mucho fondo. Tras un vistoso quite por saltilleras, el onubense inició la faena de muleta de rodillas en el tercio, decidido a buscar el triunfo desde el primer momento. El toro nunca terminó de romper en el toreo ligado, por lo que de Miranda optó por acortar distancias y cimentar su labor en las cercanías. Ni siquiera en esos terrenos el astado ofreció facilidades, llegando incluso a prender al torero en una voltereta sin consecuencias graves. Un ajustado final por bernardinas elevó el tono de una faena que remató de una estocada baja. La fuerte petición de oreja fue desatendida por la presidencia. Bronca al palco y vuelta al ruedo para el onubense
David de Miranda encontró en el sexto el único premio de la tarde al cortar una oreja. El de El Parralejo, aunque escaso de fondo, dejó las embestidas de más calidad de toda la corrida por el pitón izquierdo, circunstancia que aprovechó el onubense para construir una labor de buen gusto y creciente intensidad. Sobre esa mano surgieron los muletazos de mayor profundidad y temple, llevando al toro con mayor cadencia antes de que el animal comenzara a apagarse. Final por manoletinas. Buena estocada. Cayó el animal sin puntilla.
Plaza de toros de Santander. Cuarto festejo de la Feria de Santiago 2026. Tres cuartos de plaza. Toros de El Parrajelo, bien presentados, descastados y juego deslucido.
ALEJANDRO TALAVANTE, silencio y silencio
BORJA JIMÉNEZ, silencio y ovación
DAVID DE MIRANDA, vuelta al ruedo tras petición y oreja
Incidencias. Tras finalizar el paseíllo sonó el himno nacional.
PARTE FACULTATIVO DAVID DE MIRANDA.
Diagnóstico: Traumatismo cervical cerrado con afectación de la movilidad del cuello y dolor intenso, que precisa analgésico severo.
Se le administra paracetamol y enantium por vía
Queda pendiente de pruebas radiológicas para valorar posibles lesiones.
Se recomienda reposo durante cuatro días.




























